lunes, 27 de enero de 2014

"Un hombre tranquilo"



–Giros inesperados de humor en la tranquilidad del norte argentino–.

Si alguien busca una obra de teatro para entretenerse y pasar un buen momento, esta es la obra. No busquemos una dramaturgia intrínseca, centrífuga o alegórica, cuando la idea piramidal es divertir y hacer reír. Con dos actores que saben lo que hacen como Marcelo Silguero en el papel de Joaquín y de Ana Takko como Alicia.

La historia cuenta sobre los días de un escritor llamado Emilio (Guillermo Rodríguez Riedel), quien viaja al norte de Argentina para poder concluir su novela. A priori, el lugar ideal, donde a la escasa gente, se le suma la ninguna oferta de distracción. El escenario será un hotel derruido, atendido por el mal genio de su dueña Josefa (Joly Mandia) y la inoperancia y vagancia de su mucama Julieta (Lucila Beiró). Hasta aquí, todo cerraba en su gestión editorial, salvo un encuentro poco casual con su amigo Joaquín (Marcelo Silguero) que hace de su visita una supuesta luna de miel. A esta fotografía grotescamente planteada con destellos que van desde Almodóvar hasta Quentin Tarantino, hay que agregarle el sinfín de dimes y diretes que oscilarán entre todos sus personajes. Aunque el estribillo “doce cascabeles lleva mi caballo”, será la clave de todo.

A este policial no le falta nada: indicios, confusiones, personajes que son y que no son, seducción, torpeza y sobre todo humor. Ocho actores que hacen lo necesario para que la trama transcurra con tensión, por todos los lugares del género. Pero es el personaje de Margot (Jenny Luciuk), que desorienta todo hasta el absurdo. Sus inventos, contradicciones y su inesperado amor por el escritor, le da mucha pimienta a una obra que siempre nos mantiene alerta de que la explosión, puede llegar en cualquier momento.

Sobre una escenografía correcta y una iluminación que hace de base para que sus personajes se luzcan, “Un hombre tranquilo” bien merecido tiene esos interminables aplausos del final. Mención aparte para Marcelo Silguero, su director, que hace el doble papel de dirigir y protagonizar, los dos con mucha soltura y dedicación.

“Un hombre tranquilo” es una obra para recomendar, si la idea original es pasar una buena velada de teatro y algo más.

Todos los viernes a las 21:30hs., en el Teatro Liberarte,  Av. Corrientes 1555, C.A.B.A., Argentina. Reservas: 011 4371-1613. Localidades $80 (Descuentos para jubilados y estudiantes $60).

Por Sofía Tambone
@estaenbaires

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